Con el comienzo del nuevo curso escolar el Colegio Virgen Niña de Amurrio ha presentado importantes novedades. Desde el curso pasado Bidaie Fundazioa, miembro de la red Kristau Eskola, es la entidad titular de este centro cuando las Hermanas de la Congregación Virgen Niña decidieron dejar la dirección titular del colegio, después de prestar servicio durante sesenta y cuatro años. Debido a ello, durante este pasado curso, la dirección del colegio, junto con Bidaide Fundazioa comenzó un proceso de reflexión. Un año más tarde este proceso ha comenzado a dar sus primeros frutos y a partir de este curso 2019-2020 el colegio Virgen Niña que cuenta con 25 profesores y 351 alumnos con edades entre los 0 y 16 años pasa a llamarse Amaurre como han anunciado Agustín Eizagirre, director de Bidaide Fundazioa y Amaia Aldama directora de este centro educativo. Un nuevo nombre y una nueva etapa. Un modelo que, enraizado en su esencia, se renueva para dar una respuesta acorde a los retos del siglo XXI. “Es un nombre cargado de contenido y significado. Un nombre que, por un lado, recoge nuestro legado y lo acuna en nuestro idioma: ama, virgen y haur, niña. Pero que además, recoge los significados de todo lo que estamos llamados a ser: ama, urre, aurre,haur, ur. Amaurre. Cerca”.

El cambio de nombre se enmarca en mencionado proceso de reflexión que pretende revitalizar el proyecto educativo en respuesta a los retos del siglo XXI. “La educación en valores para que además de la formación en competencias, también puedan crecer como personas sigue siendo el pilar fundamental de esta nueva etapa en la que el centro evoluciona al modelo D, clara apuesta por el euskera y nuestro entorno y da el salto al mundo desde la dimensión internacional”. En estre sentido ha comenzado un proyecto europeo en colaboración con centros educativos de otros países: Finlandia, Irlanda, Austria y Malta con los que trabajan conjuntamente con las lenguas minoritarias. Además se refuerza el aprendizaje del ingles desde edades muy tempranas.