El Ayuntamiento de Amurrio ha suspendido la celebración de las fiestas patronales 2020 en honor a Nuestra Señora de la Asunción y San Roque durante el mes de agosto, como consecuencia de la situación provocada por el COVID-19 en Euskadi y los criterios de Salud Pública respecto al límite de los aforos en el espacio público para realizar actividades al aire libre y eventos multitudinarios de ciudad. De este modo, se cumplen las indicaciones fijadas por el Gobierno Vasco y las recomendaciones que EUDEL, la Asociación de Municipios Vascos, ha trasladado (por unanimidad de todas las personas que integran su Comisión Ejecutiva) en cuanto a la reducción de aforos, mantenimiento de distancia social, control de accesos y la celebración de actos no multitudinarios durante los próximos meses. La noticia de la suspensión de las fiestas patronales se ha dado a conocer de manera oficial en la comisión municipal correspondiente.

Una gran parte del presupuesto destinado a la celebración de las fiestas se trasladará a otras necesidades más prioritarias en estos momentos como son los servicios sociales o las bolsas de ayudas al comercio y hostelería entre otras.

Verano-Otoño Festivo-Cultural

Desde el consistorio se es plenamente consciente de que las actividades de gran impacto no se podrán celebrar, pero cumpliendo escrupulosamente las medidas sanitarias, siempre que la evolución de la pandemia lo permita, se puede apostar por la realización de actividades de pequeño formato como animación callejera, teatro, música, etc.., siempre con una serie de medidas como limitación de aforo, sentados, controlando los accesos y evitando aglomeraciones.

Por este motivo, se está trabajando para poder diseñar el programa Verano-Otoño Festivo-Cultural en Amurrio con pequeños actos dirigidos a todos los públicos. Siendo conscientes de que las fiestas, además de un periodo de gran relevancia social, son un motor económico, es por ello que, el presupuesto fijado para el desarrollo de las fiestas se destinará a la reactivación económica local. De todas formas, no se renuncia a celebrar las fiestas, al igual que ocurrió con la tamborrada de San Prudencio, tratando de reinventarse. Se trabajará para mantener el impacto que tienen sobre los negocios locales, garantizando siempre la salud de las vecinas y vecinos de Amurrio.