Es la hora, 11:30 de la mañana del 9 de mayo. Vecinos y vecinas de los cuatro pueblos alaveses del Valle de Arrastaria (Aloria, Artomaña, Delika y Tertanga) se congregan en la ermita del Buen Suceso en Orduña (Bizkaia) desde donde se encaminarán en procesión y a pie hasta el Santuario de la Virgen de la Antigua, para honrar a su Patrona como sucede desde hace casi cuatro siglos de devota tradición. La comitiva está encabezada por cuatro pendones tremolantes de color rojo carmesí y otras tantas cruces parroquiales de plata tallada que representan a cada uno de los cuatro pueblos que componen el Valle de Arrastaria. Los pendones, según manda la tradición, siempre por el mismo orden encabezados por Delika seguido de Tertanga, Artomaña y Aloria. Las cruces estará en primer lugar la que representa al pueblo que ese año renovará en nombre de todo el valle el Voto de Fidelidad a la Antigua y el resto detrás respetando el mismo orden de los estandartes. Seguido autoridades locales de Arrastaria, Amurrio y Orduña.

Una vez en el Santuario, se accede al templo y como manda el ritual, en los bancos de la derecha, mirando frente al altar, se sitúan la máxima autoridad municipal del Ayuntamiento de Amurrio, junto con los regidores de los cuatro Concejos de Arrastaria y persona invitada institucional de la Diputación Foral de Álava y en los bancos de la izquierda los vocales de los cuatro Concejos. En el templo urduñarra de la Antigua se oficia la misa a las 12:00 horas. En el Ofertorio se procede a la renovación del Voto de Fidelidad del Valle de Arrastaria a su Patrona la Virgen de la Antigua, al mismo tiempo que se enciende un Cirio, adornado de flores, y con la inscripción “Arrastaria haranak gure Amari (1639-2020)”. Cada año hace los honores uno de sus cuatro pueblos. En 2020 tocaba a Aloria renovar el Voto a la Patrona en nombre de todo el Valle pero, debido a la suspensión de la fiesta por el estado de alarma a causa del Covid-19, tendrá que esperar a 2021.

Baile, comida y discursos

Al término, en el exterior y a las puertas del santuario, se procede a bailar las Entradillas, baile típico y único de Arrastaria. Después la comitiva desciende de regreso al casco urbano de Orduña, donde quienes les representan e invitados compartirán en confraternidad una comida, con discurso incluido en La Posada y ante los presentes por parte, primero del pueblo que representa ese año a Arrastaria, después del Ayuntamiento de Orduña, que da paso al Ayuntamiento de Amurrio, para concluir con ­autoridades de otras Administraciones invitadas de Álava. Y así, los alaveses de Aloria, Artomaña, Delika y Tertanga repiten desde 1639, cada 9 de mayo, este ancestral y sagrado ritual, legado de sus antepasados dando así fe de su devoción a la Virgen de la Antigua, más allá de los límites territoriales entre Álava y Bizkaia. Estos cuatro pueblos del Valle de Arrastaria rinden honores a su Patrona la Antigua en su santuario en tierras bizkainas, con intercambio de makilas como muestra de hermandad entre Amurrio y Orduña, con nexo de unión común a Arrastaria, que forma parte del término municipal amurrioarra.

VOTO DE FIDELIDAD DEL VALLE DE ARRASTARIA A LA VIRGEN DE LA ANTIGUA CADA 9 DE MAYO EN ORDUÑA

Una vez más, Madre y Señora de la Antigua, venimos hasta Tú Santuario tus hijos de las tierras alavesas del Valle de Arrastaria, para ratificar con nuestra presencia el voto que formularon nuestros antepasados el año 1639 de tenerte como Patrona principal.

Tú sabes que a Ti dirigimos nuestras plegarias en todas nuestras necesidades, seguros de que las entiendes como Madre bondadosa.

Hoy, al renovar el Voto, queremos, aquí en tu Santuario, darte las gracias por todo lo que de Ti hemos recibido durante el año; queremos ofrecerte este Cirio en testimonio de nuestro agradecimiento y renovar el Voto de tenerte siempre como Madre; queremos que luzca ante Ti todo el año para que sirva a cuantos lo vean encendido de prueba de que el Valle alavés de Arrastaria quiere, como el Cirio desgastarse en tu servicio y ser fiel al histórico Voto que hicieron nuestros antepasados. 

Gracias Madre y Virgen de Orduña la Vieja.

SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE LA ANTIGUA (ORDUÑA)

La fundación de la iglesia de Nuestra Señora de Orduña está relacionada con una antigua leyenda: un pastor halló milagrosamente una imagen de la Virgen enredada entre las ramas de una morera al pie del monte Txarlazo. El edificio cuenta con planta de cruz latina, y en el techo se pueden admirar bóvedas tabicadas de lunetos. La fachada está realizada en estilo barroco severo, y dispone de un pórtico de triple arco. La imagen de la Virgen es una llamativa estatua gótica del siglo XIV, tallada en madera de tilo y policromada. Los retablos de estilo neoclásico son otros de los elementos que forman el mobiliario del santuario: los colaterales están realizados en madera y el central en negro jaspe. La Virgen de la Antigua fue coronada Señora de la Ciudad de Orduña el 2 de septiembre de 1945. Este año se conmemora el 75 aniversario de dicha coronación y un grupo de vecinos de Orduña, Arrastaria y Saratxo, están trabajando en la organización de actos conmemorativos, cuya celebración está en el aire a esperas de la evolución de la actual situación de crisis sanitaria.

LA HISTORIA SE REMONTA A 1639

La renovación del Voto de Arrastaria cada 9 de mayo, rememora aquella feliz iniciativa en la que el Valle y sus vecinos y vecinas recuerdan su fidelidad a la Virgen de la Antigua a la que en 1639, hace casi cuatro siglos, erigieron como Patrona. Esa fecha de 1639, raíz imborrable del acontecimiento de la fiesta común de Aloria, Artomaña, Delika y Tertanga es sin duda lejana, pero sin embargo se pone de actualidad cada 9 de mayo perdurando con hondo sentimiento y fervor, uniendo y diferenciándose del resto a lo largo de los años, e incluso de los siglos, a los vecinos y vecinas de Arrastaria.

La fiesta es un recordatorio a la historia de los vínculos entre el Valle de Arrastaria y Orduña hasta finales del siglo XIV, en épocas del Conde de Ayala y su señorío, pero fue el 15 de mayo de 1639 cuando los cuatro pueblos de Arrastaria hicieron también suya como Patrona a la Virgen de la Antigua, fijando la fecha del 9 de mayo, día de San Gregorio, como cita anual con la Virgen, aunque aquel primer año subieron en procesión hasta el Santuario de la Antigua el 22 del mismo mes.

Juntos bajo la sombra protectora de la Antigua

Desde entonces, cada 9 de mayo, Aloria, Artomaña, Delika y Tertanga rememoran juntos un acto ritual compartiendo la sombra protectora de la Virgen de la Antigua y juntos celebran la ventura de renovar, año tras año, el Voto de Arrastaria. En definitiva, hace latente ante el Santuario de su Patrona, sito en un bello paraje natural a los pies del Txarlazo de la Sierra Salvada, su fidelidad y sintonía con las raíces, tradiciones y cultura de su tierra, haciendo caso omiso a los lindes territorriales entre Álava y Bizkaia. Generación tras generación de vecinos y vecinas de Arrastaria muestran así ser fieles sucesores de aquellos habitantes que en 1639 juraron fidelidad a la Virgen de la Antigua. 

BAILE DE LAS ENTRADILLAS DE ARRASTARIA EL 9 DE MAYO

Ante el Santuario de la Antigua y tras la misa, los presentes hacen un corro y niños, niñas y jóvenes salen al centro, bien individualmente o en parejas, a bailar las Entradillas, baile típico y exclusivo cada 9 de mayo, Fiesta en honor a la Patrona del Valle de Arrastaria. Si se da lugar también baila algún adulto, ya que el único requisito es ser vecino o vecina de Aloria, Artomaña, Delika o Tertanga. El baile de las Entradillas comienza con cierto aire de lentitud que se acelera progresivamente hasta alcanzar un vivísimo e intenso ritmo, acabando en un “molinete” hacia atrás. Al final también hay quienes se animan a bailar una jota. Los dantzaris de las Entradillas no lucen una vestimenta específica, muchos optan por trajes vascos típicos de otras épocas y otros por sus galas de fiesta. Se baila al son del txistu y el tamboril. Cuando finaliza, el público lanza monedas y caramelos que recogen los más txikis.

En su mayoría aprenden este baile a edades tempranas de sus aitas, amas, aitites o amamas, aunque cada uno y cada pueblo tiene su estilo y peculiaridad según la tradición popular, transmitida de generación en generación. Y si alguno quiere relajar los nervios, días antes de la fiesta puede ensayar en el local del Grupo de Danzas Erauntzi de Orduña.