La flagrante violación de derechos humanos a que debe hacer frente el colectivo LGTBI en un amplio espectro del panorama internacional, con marcos legislativos que penalizan las relaciones sexuales en más de 70 países o que contemplan, incluso, la posibilidad de pena de muerte por dicho motivo. Denunciamos, asimismo, los innumerables delitos de odio cometidos por razón de orientación sexual y/o identidad de género.

  • La persistencia en nuestro entorno de hechos discriminatorios y/o agresiones, (verbales/físicas), que ponen de manifiesto la vigencia de un prejuicio sexual que jerarquiza las sexualidades sentando las bases para que tales actos tengan lugar.
  • La patologización del colectivo trans y la inexistencia de una ley estatal que con carácter unitario, y partiendo del derecho a la libre expresión de género, aborde de forma integral las necesidades de dicho colectivo.
  • Los intentos realizados por sectores reaccionarios que, en referencia específica a los menores trans, tratan de perpetuar esquemas caducos referidos a la vivencia del sexo/género y dar al traste con los avances sociales habidos en la materia.
  • La persistencia de condiciones discriminatorias para las familias homoparentales en lo que acceso a técnicas de reproducción asistida, adopción y filiación se refiere.

El Ayuntamiento de Amurrio se compromete a trabajar en las siguientes medidas que permiten conseguir una sociedad más justa e igualitaria:

  • La educación que integre la diversidad sexual y de género, contribuyendo a crear un nuevo ideario en la materia y siente las bases de una labor preventiva ante el acoso escolar por motivo de orientación sexual e identidad de género.
  • La visibilidad de la mujer lesbiana como forma de reconocimiento de su realidad y de legitimidad social, solicitando sean habilitadas aquellas medidas que garanticen el libre ejercicio de sus derechos.
  • La visibilidad de todas aquellas sexualidades que, como alternativas al marco heteronormativo e integrantes del amplio espectro de la diversidad, requieren de legitimidad y respeto.
  • El derecho a la vivencia de la diversidad sexo-afectiva y visibilidad de sectores de población muchas veces ignorados, como son las personas de la tercera edad y/o con diversidad funcional.
  • La aprobación de un pacto de Estado por el VIH y frente al estigma y la discriminación. Urgen a este nivel abordajes integrales que den respuesta al VIH en su diferentes frentes y que involucren a representantes de los distintos Gobiernos así como partidos políticos, sindicatos /patronal, ONGs, etc

Haciendo un llamamiento a una labor común, esperamos que nuestra labor contribuya a que ese gran término que es Igualdad llegue por fin a ser una realidad.