El sector de las aeronaves pilotadas por control remoto (los llamados drones), ha tenido un importante crecimiento en el último año. Por ello, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) ha establecido un marco jurídico para que este sector emergente pueda desarrollarse en condiciones de seguridad. Con el objeto de garantizar la seguridad del espacio aéreo, así como de las personas y bienes en tierra, se advierte a la población sobre la existencia de una normativa que regula el uso de drones como hobby o como herramienta de trabajo y las recomendaciones de uso.
En dicha normativa sobre el uso civil de drones se contempla, por ejemplo, que no está permitido que estas aeronaves sobrevuelen zonas urbanas o sobre aglomeraciones de personas. Tampoco pueden utilizarse de noche, ni en las cercanías de aeropuertos y que el incumplimiento de estas normas puede conllevar sanciones de hasta 225.000 € para personas físicas y de hasta 4,5 millones de euros para personas jurídicas.