El alpinista de Amurrio Zigor Egia Suances recuerda emocionado su última aventura, el pasado año, navegando de Islandia a Groenlandia junto a otros tres alpinistas: Aurelio Sanz Esteban, Pablo Martín y el también marino Vicente Castro que patroneaba su velero de doce metros “Iorana” construido en Bélgica (1979), transporte y hogar de estos alpinistas durante veinte días. Cuatro casi desconocidos hasta idear esta aventura pero unidos por un deseo y destino común:  escalar montañas en Groenlandia. ¡Y lo consiguieron!. No exento de dificultades como cruzar el estrecho de Dinamarca, mar que separa Islandia de la costa este de Groenlandia. Partieron del puerto de Reikiavik (Islandia) y tuvieron que hacer escala en otros puertos de la costa oeste islandesa por la adversa climatología. Finalmente se hicieron a la mar con una borrasca, prevista durante dos horas que se alargaron a veinte interminables horas con olas de 4 ó 5 metros y vientos de fuerza 7.“Lo pasamos muy, muy mal, no se podía cocinar y como el mareo era continuo sólo ingeríamos yogur bebible. Fueron momentos difíciles pero aún así no pensé dónde me he metido porque realmente quería vivir esa aventura. En lo único que pensaba era ¿cómo salimos de aquí si le pasa algo a Vicente (patrón del barco)? y me repetía constantemente un protocolo… bajar las velas, mantener un rumbo…. Es realmente después cuando eres consciente de la situación” relata Zigor Egia con emoción contenida.

Y llegaron a Groenlandia “y tras la niebla ves su cordillera, ¡es impresionante! el fiordo del Kangerdlussuak”. Allí ascendieron a dos cumbres. La primera, una puntiaguda plataforma en lo que el único mapa existente llama Keblebjerg. “No sabemos si alguien subió aquí alguna vez y al día siguiente escalamos otra  montaña por su espectacular arista en la que el altímetro marca 1282 metros en la cima, sin ningún nombre y que nadie lo había escalado, así que la bautizamos con el nombre del velero Iorana. Hemos  aprovechado al máximo el sol de medianoche de Groenlandia y la ausencia total de oscuridad” .

Zigor, Aurelio, Vicente y Pablo concluyen la escalada en Groenlandia con mucha suerte, porque no se encontraron con ningún oso, aunque iban preparados por si se daba la circunstancia de ver sus vidas en peligro, y porque los hielos fueron benévolos con el velero. Así emprenden la vuelta con un mar en calma total pero una intensa niebla que no les deja ver nada. “Comíamos muy bien lentejas, patatas a la riojana, chuletas de cordero, burritos, con productos locales (queso, morcilla, chorizo…) y pan que hacíamos en un horno. No llevamos alcohol, sólo unas latas de cerveza pero en el barco encontramos una vieja botella de ginebra, no de ron y tónica de los integrantes de un viaje anterior y lo aderezamos con hielo de un iceberg para celebrar la aventura, imaginábamos cuántos años llevaba congelada ese agua” sonríe Zigor, que también recuerda que “lo peor ha sido no poder ducharnos durante tantos días“. Ante la petición de que defina en tres palabras esta aventura, no lo duda: “Emocionante, remoto y romántico” con los compañeros y con la montaña.

Documental de la expedición

“Aunque llevábamos cámaras domésticas y no somos profesionales volvimos con un importante documento gráfico y audiovisual al que un amigo, el director de cine Aitor González Iturbe ha dado forma y ha creado un documental” concluye Zigor satisfecho por el resultado del trabajo que consta de cuarenta y dos minutos. Se presentó el pasado mes en Bilbao y ya están cerradas proyecciones en la Semana de Montañismo Ciudad de Oviedo, Alonsotegi y por el 75 Aniversario del Club Ganguren de Galdakao. Como para todos los apasionados de la montaña, siempre hay un nuevo reto en mente. Zigor Egia, responsable de la Federación Vizcaína de Montaña y miembro del Comité de Seguridad de la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada, ya prepara una nueva aventura. El 3 de marzo parte hacia la Laponia Finlandesa con esquíes y pulkas para atravesar el lago Inari en el paralelo 69 desde el oeste al este y de forma autónoma, con dos compañeros del citado Comité de Seguridad FEDME, Manolo Taibo y Rizos Aman. Posiblemente éste sea un entrenamiento para una expedición futura… ya lo veremos.