Desde el Servicio Municipal de Asistencia Psicológica y Pedagógica (GAPPA) del Ayuntamiento de Amurrio dan sus consejos profesionales en relación a las redes sociales en la actual situación de esatdo de alarma por el Covid-19. En estos tiempos en los que una de las consignas principales para prevenir el contagio es la “distancia social”; la única forma de relacionarse con amistades, familiares, compañeras de trabajo o estudio y vecindario es a través de las redes sociales. Afortunadamente, la tecnología actual permite hablar, verse, transmitir información a distancia. Se ha generalizado tanto que muchas personas que antes lo veían como un modo de comunicación adolescente han descubierto sus ventajas en tiempos de confinamiento y se han apuntado a las videoconferencias y espacios de discusión, comparten información y videos, y están al cabo de la última noticia gracias a las “nuevas” tecnologías.

Las redes sociales tienen muchas ventajas:

  • Son baratas y fáciles de usar.
  • Cumplen la función de vincular personas.
  • Favorece la participación y el trabajo colectivo.
  • Pueden ser utilizadas para acceder a información rápidamente.
  • Permite intercambiar información propia: actividades, intereses, aficiones  y documentación (fotos, videos…).
  • La persona está activa: hace algo, ocupa el tiempo.

Además, en las redes sociales, en general, expresamos más lo positivo que nos ocurre que las experiencias negativas (proyectamos una falsa realidad). Conllevan el reconocimiento social: cuantos más agregados, seguidores o más mensajes manejo más importante o popular soy. Y esto es muy satisfactorio para muchas personas. Pero, como cualquier conducta, puede tener consecuencias negativas si no se realizaadecuadamente.

Los problemas más habituales que puede generar un mal uso estas redes podrían ser:

  • Pérdida de privacidad.
  • No se sabe el uso que van a hacer los-as demás de la información que aporto.
  • Discusiones familiares.
  • Dejación de responsabilidades por el tiempo excesivo dedicado.
  • Conductas ilegales: p.e. acceder a la cuenta de otro-a sin su permiso, hacerse pasar por otro-a, insultar o amenazar, difundir información sobre otro-a sin su permiso, etc.
  • Facilita el acoso porque aporta anonimato y distancia.
  • Puede acabar sustituyendo las relaciones sociales físicas por las virtuales, lo cual puede generar problemas de desarrollo y estabilidad emocional.
  • Necesidad de estar siempre pendiente de los mensajes que se reciben.
  • Puede utilizarse para controlar a la otra persona.
  • Problemas de salud si se pierden horas de sueño por estar conectados.

Uno de los problemas que más suele llamar la atención es el riesgo de adicción. Dentro de las adicciones comportamentales, la adicción a las redes sociales es una de las más habituales. En una situación como la actual en la que no es posible el contacto social y son muchas las horas que “rellenar” haciendo lo que sea, las redes sociales son una buena vía de escape y una fuente de satisfacción continua, rápida y fácil.

Por ello, es interesante conocer cuáles serían las los indicadores de un posible problema de adicción.

Señales de alarma:

  • Aumento de horas dedicadas a las redes sociales.
  • Ocultar o mentir sobre el tiempo que dedica a ello.
  • Necesidad continua de conectarse.
  • Uso excesivo de las redes sociales para aliviar emociones negativas: enfado, tristeza, ansiedad, frustración, etc.
  • Reducción significativa de otras actividades lúdicas que antes eran placenteras.
  • Abandono de responsabilidades por estar conectado.
  • Disminución de la comunicación “en vivo” teniendo oportunidad para ello.
  • Llamadas de atención de familiares o conocidos-as sobre el uso que hago de las redes.

CÓMO DEBEMOS HACER UN BUEN USO DE LAS REDES SOCIALES:

  • Mantén en modo privado tu cuenta, así solo podrán seguirte si tú se lo permites.
  • No aceptar peticiones de amistad de personas desconocidas. Si tenéis amigos en común, pregunta sobre esa persona que te quiere seguir en tu red social.
  • No agregues a personas desconocidas. No sabes si es un perfil falso o verdadero, o sus verdaderas intenciones. Desconoces quién hay realmente detrás de ese perfil.
  • No publiques información muy personal, como tu dirección, teléfono móvil, horarios, etc. Tampoco publiques tu ubicación o si estás sola o solo en casa. A veces de manera no intencionada damos información de la que no somos conscientes.
  • No publiques nada (fotos, vídeos…) que sea íntimo. Una buena forma de decidir si es íntimo, es pensar si te importaría que lo vieran tus familiares o conocidos. Hay que tener cuidado con lo que se publica en internet porque todos los archivos subidos se quedan guardados para siempre en la red, lo que hoy puede parecer bueno, mañana puede que no lo sea.
  • Piensa que se debe cuestionar cualquier información no verificada que llegue de las redes sociales.
  • Ten en cuenta que cuando compartes pensamientos personales, todos puedan ver; tienes que ser responsable con lo que publicas.
  • Ajusta la configuración de privacidad de tu cuenta de modo que solo tus amigas-amigos accedan a tus datos.
  • Respétate a ti mismo-a y respeta a los demás. Estás a la vista de cualquier persona del mundo.
  • Controlar el tiempo de uso de dispositivos.
  • Alternar las a actividades lúdicas tecnológicas con otras de otro tipo.
  • Dejar un tiempo prudencial sin usarlas antes de acostarnos.
  • No olvides que a tu alrededor personas “reales” con las que relacionarte, por ejemplo, hablando por teléfono o aprovechando las salidas a los balcones para relacionarte con el vecindario.
  • Piensa que cuando termine el confinamiento volveremos a tener la oportunidad de relacionarnos “en vivo y en directo”, y que este tipo de relaciones son mucho más importantes y satisfactorias que las virtuales.

Respecto a nuestras hijas e hijos:

  • Hablar habitualmente con ellos y ellas sobre las cosas que hacen en Internet.
  • Concienciar sobre la importancia de la privacidad, que no se deben facilitar datos personales innecesariamente.
  • Enseñar a diferenciar un amigo real y un ‘amigo’ virtual.
  • Es importante hacerles reflexionar sobre el futuro de la información que publican.
  • Poner un límite horario del uso de tecnologías y redes sociales con fines lúdicos.
  • Si son niños pequeños, que empiezan a utilizar la tecnología, los adultos debemos estar a su lado, enseñarles y ver qué hacen y ayudarlos, si lo necesitan.
  • Enseñarles a no creer todo lo que leen en Internet, a verificar la información antes deusarla o compartirla.
  • Es fundamental que la tecnología, que las redes sociales, no interfieran con la vida familiar, con los momentos que debemos estar juntos, charlando, conociendo qué tal nos ha ido el día a los demás, así que se debe limitar su uso durante esos momentos para poder escuchar de verdad a los que están a nuestro alrededor.
  • Lo mejor es educar en el buen uso y de esa forma, podemos darles más libertad y a la vez, la responsabilidad de actuar en consecuencia acorde a los valores que les hemos enseñado, el respeto en la red hacia otros y hacia ellos mismos y solucionar problemas cuando se presenten.