‘Lo imposible con ganas lo hacemos posible‘ puede ser la traducción de Ezina Ekinez Egina, un grupo de personas de Amurrio que se encargan de proporcionar experiencias al aire libre a personas con diversidad funcional, de baja visión o ciegas. Sus herramientas de trabajo son la silla Joelette o una barra direccional.

Este grupo se convertirá en 2022 en asociación ya que está agilizando los trámites pertinentes. “Nace gracias a Abel Fernández  ‘Spiderabel‘ de Amurrio Trail que es guía de Montes Solidarios (asociación de deporte solidario en montaña que potencia la inclusión de personas con diversidad funcional) y después de participar en muchas actividades con ellos, decide crear un grupo en la zona, ya que veía que podía haber posibles personas usuarias de estas herramientas” comenta Axier Vivanco, secretario de Amurrio Trail.

Hace tres años decide dar el paso y gracias al Ayuntamiento de Amurrio se consiguió la silla Joele­tte. Se trata de una silla todo terreno con una sola rueda que permite a cualquier persona con movilidad reducida o con discapacidad practicar el senderismo o participar en carreras, con la ayuda de al menos dos acompañantes. Esta adquisición municipal fue definitiva y el año pasado ya se adquirió ropa para el grupo, y se formó a las personas como voluntarias. A día de hoy esta agrupación consta de monitorado titulado y formado, para poder dar un servicio de calidad donde lo más importante son las personas. Se trata de doce personas voluntarias y el vecino de Amurrio Abel es el guía formado y titulado con seis años de experiencia, gracias a su participación en los cursos organizados por Montes Solidarios.

Este grupo se compone en su mayoría por miembros de Amurrio Trail Taldea cuya vinculación es el deporte y la montaña. Su objetivo actual es darse a conocer para que todas las personas que quieran disfrutar de una experiencia al aire libre puedan hacerlo aunque tengan problemas de movilidad. “De momento Abel está formando bien a este equipo. Hace falta concentración y horas de práctica para poder transmitir seguridad, comodidad y confianza al usuario. Tan importante es el manejo como cumplir con todas las peticiones del usuario”.

Los voluntarios y voluntarias de Ezina Ekinez Egina de momento han participado dos años en la Babio Igoera el 24 de diciembre, la Korrika, en otra subida al monte Babio que se hizo a mediados de año y a las campas de Arraba y han participado en un maratón solidario. Además, con Montes Solidarios se ascendió a la cima del Gorbea para ayudar a personas enfermas de ELA y la última salida ha sido el 1 de enero con un paseo por Salburua.

Experiencia inolvidable

Para este grupo lo más gratificante es poder “vivir una experiencia inolvidable al aire libre con la persona usuaria y su círculo, hacer más cercano el monte a personas con problemas físicos” y Vivanco recuerda como anécdota que  “gracias a la silla municipal, en la última edición de la Korrika, dos niños de Amurrio pudieron participar por las calles del pueblo con sus compañeros de aula, fue un bonito momento”. Con todas las ganas de seguir viviendo experiencias inolvidables, Ezina Ekinez Egina está a disposición de aquellas personas que por sus medios físicos no pueden ir al monte y les anima a que cuenten con ellos para ayudarles en hacer posible esa ilusión.

Foto cedida por el grupo