“Depresión, oscura sombra que abraza el alma para no soltarla. Largas madrugadas que duelen y que nunca se acaban. Esperanza, que muestra su rostro para después dar la espalda. El destino tiende una mano, que siempre resbala y que nunca agarra. El claro ejemplo de que la vida sólo respeta a aquellos que no se rinden jamás y que siempre están dispuestos a luchar por la supervivencia del alma. Un desgarrador grito de rabia dedicado a todos aquellos, ya sin aliento, que han asumido su final. Seguid resistiendo. Siempre hay un sentido. Tan solo hay que encontrarlo”. Esta es la reseña textual que aparece en el libro “De luna sin noches” de Javier Arteta Navarro, primer trabajo de poesía de este joven amurrioarra que además es su primera obra literaria. “Pensé que la poesía era una buena vía para darme a conocer entre el público lector” declara Javier Arteta.

Esta publicación ha sido una auténtica y grata sorpresa para todo el entorno de este joven. “Yo escribo hace muchos años, ya en el colegio me gustaba y me decían que lo hacía bien, pero fue hace tres años cuando me centre más en la literatura. Probé a presentarme a certámenes de relato corto y poesía, también escribí en webs de escritores amateurs donde me sometí a valoraciones y como fueron positivas me animé a publicar”.

Javier Arteta ha escrito “De luna sin noches”  en un mes escaso. El protagonista es un hombre cuya vida pasa por diferentes estados de ánimo, problemas… “Es un homenaje a las personas que sufren y se sienten solas porque no les hacen caso, en definitiva que sufren en soledad y nadie les entiende. Siempre hay una salida y lo que más me gusta es que cada lector saca una interpretación, una conclusión, ya que lo lleva a sus experiencias personales, aunque algunas personas me han dicho que es bastante complejo”.

Javier Arteta trabaja en una consultoría informática pero “a mi me gusta escribir y ahora estoy inmerso en una novela y otro libro de poesía. Sobre todo escribo en momentos de tristeza que yo asocio a algo positivo ya que es como un ­desahogo”. Reconoce que hay días más fructíferos que las ideas surgen en cualquier momento. “Me puede surgir una idea en la calle y la escribo en el móvil  para que no se me olvide o es a las dos de la madrugada cuando siento la inspiración”. 

“Soy luchador y cabezota”

Arteta reconoce que el deporte, la música, la escritura y los viajes son los cuatro ases de la baraja de su vida y que su objetivo es poder dedicarse exclusivamente a la literatura. “Sé la complejidad que entraña pero soy luchador y cabezota” concluye este joven de veintiocho años, inmerso en sus dos próximos trabajos literarios.