Está ya diseñado el plan de desescalada del confinamiento que aliviará en cierta medida el dolor de la imposibilidad de la despedida ante la pérdida de seres queridos, debido a las medidas adoptadas hasta ahora ante la crisis sanitaria por el Covid-19.  “La pandemia del coronavirus lo ha cambiado todo de repente, hasta la Iglesia ha cambiado, no se pueden oficiar misas, bautizos, bodas, funerales…” relata Samuel López González de Mendíbil, párroco de Amurrio que refleja en sus palabras una profunda tristeza. Precisamente los funerales y esa ausencia de despedida a los seres queridos que han fallecido en esta situación es el peor trance que han tenido que afrontar algunas familias. “Es una situación muy dolorosa. A mi sobre todo me ha impresionado el dolor de las familias que no se pueden despedir de sus seres queridos como estamos acostumbrados y es que el dolor compartido es menos dolor y ahora no se puede compartir. No cuentas con la presencia de tus familiares y amistades a las que puedes dar la mano o un abrazo en un momento tan duro de la vida porque un funeral, además de un acto religioso, es también un acto social y es un desahogo para las familias” dice Samuel. 

En el Campo Santo durante el responso antes de proceder al enterramiento solo han podido estar presentes tres familiares acompañando a la persona difunta, el enterrador, una persona de la funeraria y el sacerdote. “Esas circunstancias se están dando en Amurrio porque es una decisión municipal y a mi me parece una medida muy humana, porque hay algunas poblaciones en las que no han permitido la presencia de ningún familiar de la persona difunta” indica el párroco amurrioarra. 

Samuel López el pasado 20 de abril cumplía el séptimo aniversario de su ordenación como sacerdote y reconoce que para una situación así no te preparan ni en el seminario ni en la universidad. “Yo me llevo a casa ese dolor de las familias, nunca había pensado vivir una situación como esta” confiesa Samuel. A pesar de todo asegura que le reconforta ver que a las familias les viene bien su presencia, aunque sea en silencio. El cura de Amurrio está en contacto con la funeraria y confirma que desde el 14 de marzo, día que se decretó el estado de alarma sanitaria por la Covid-19, al menos son 19 las personas de Amurrio fallecidas ya sea por el nuevo coronavirus o por otras causas. 

Funerales

Samuel López adelanta que aún desconoce cómo se podrá realizar el oficio de los funerales de las personas fallecidas durante todos estos días de confinamiento desde el pasado 15 de marzo, tras la activación del estado de alarma sanitaria.“Posiblemente habrá que esperar algún tiempo y los funerales individuales de quienes ya no están entre nosotros serán casi imposibles, aunque aún no hay nada concreto quizás la opción sea un funeral conjunto, pero habrá que ver cómo evoluciona todo ya que habrá que tener en cuenta todas las medidas de seguridad”. 

Siente una profunda tristeza al reconocer que “me hubiera gustado haber podido entrar en la residencia pero no ha sido posible. Al principio a mediados de marzo pude entrar un par de veces para dar la unción de enfermos”. Samuel quiere recordar que en estos momentos hay familias en Amurrio que no tienen ingresos y que están pasándolo muy mal y ayuda en lo que puede suministrando alimentos que le dan desde comercios locales y agradece al Ayuntamiento de Amurrio su implicación con estos casos, a diferentes asociaciones como Amurrio Trail, comercios, feligreses y familias del municipio. Relata como “la Policía Local el otro día me entregó 1.200 huevos que les había ofrecido un comercio y me encargué de repartirlos entre las familias más necesitadas”.

Una vela en recuerdo de los fallecidos

Esta misma situación de alarma sanitaria y de los protocolos establecidos para evitar la propagación de contagios por el Covid-19 se hace extensible evidentemente a la sufrida por aquellas personas que optan por los funerales civiles. En definitiva esta situación complica y afecta al desarrollo del proceso de duelo ante la pérdida de un ser querido. Desde estas líneas se hace un especial recuerdo a todas las personas fallecidas durante el estado de alarma y se hace llegar el apoyo de todo el pueblo a sus familias que no han podido despedirse de sus seres queridos como hubieran deseado. Como muestra de acompañamiento en el duelo, en los hogares amurrioarras se encendió una vela a las 20:15 horas del pasado 26 de abril, a instancias del Ayuntamiento de Amurrio junto con la Parroquia. Con la puesta en marcha del plan de desconfinamiento, la celebración de velatorios y funerales estará permitida bajo determinadas circunstancias en la fase 1 de desescalada, establecida a partir del 11 de mayo, en la lucha contra el Covid-19 en la que estarán todos los territorios que, a medida que avancen los días, cumplan los requisitos de dicho plan.