La crisis sanitaria por la pandemia por la Covid-19 ha incrementado considerablemente las necesidades en muchos hogares en cuestión de pocos meses, y las asociaciones humanitarias duplican sus esfuerzos ante la avalancha de peticiones de alimentos y artículos de primera necesidad. En Amurrio una de estas asociaciones es Laguntza que en 2020  repartió 110 toneladas de alimentos, de los cuales este grupo compró aproximadamente 11 toneladas con el dinero obtenido en el servicio del ropero y distintos donativos.

“Debido a la pandemia, en el mes de abril no repartimos alimentos, pero luego, durante los meses de mayo, junio y julio pasamos de 115 a 138 familias atendidas. Pasado ese pico, hemos terminado diciembre atendiendo a 114 familias, lo que supone 420 personas, de las cuales 18 son niños y niñas de 0 a 2 años” aclaran desde la Asociación Laguntza que reconocen que no ha sido fácil el reparto con la pandemia. A partir de abril, los repartos de alimentos no podrían haber seguido haciéndose de no haber sido “por la colaboración de voluntarios y voluntarias ajenas a nuestra asociación, a quienes desde aquí agradecemos su colaboración”. Y es que debido a la pandemia algunas personas voluntarias de esta asociación no han podido colaborar por ser personal de alto riesgo.

El ropero, sito en el local nº 2 de la calle Intxaurdio, también se resintió por la pandemia y estuvo cerrado desde mediados de marzo hasta mediados de junio. Cuando fue posible se reabrió estableciendo normas especiales, como control del aforo, uso de la mascarilla y tiempo de permanencia en tienda, no permitiendo probarse la ropa ni se admitían devoluciones.

Regalaron juguetes

Para terminar el año con un poco de alegría para niños y niñas, “el 23 de diciembre, regalamos juguetes. Fue un éxito. Se hizo todo de una manera perfertamente ordenada, entrando de familia en familia y cada txiki elegía un juguete y un libro. Se les veía felices revolviendo en busca del “tesoro” y fue una forma bonita de concluir un año tan diferente y duro” explican desde la citada asociación.

Agradecimiento

Laguntza no quiere concluir su balance de 2020 sin “agradecer a todas las personas la ropa y juguetes que nos han llevado durante el año, así como los donativos que hemos recibido, tanto en dinero como en alimentos, o como una partida de mascarillas de tela que nos han donado para todas las personas usuarias, sin olvidar a los voluntarios ajenos a Laguntza que han colaborado y colaboran en los repartos mensuales de los alimentos”.