En Amurrio ha concluido la ronda de encuentros del Ayuntamiento con los barrios mediante la celebración de reuniones con vecinos y vecinas de Bañuetaibar, Alkinar, Goikolarra, Landako, San José, Larrabe y San Roque. Estas reuniones han servido para hacer balance de las aportaciones recogidas durante el pasado año, exponer su situación actual, detallar otras actuaciones ejecutadas por la institución municipal en la zona y recabar nuevas peticiones. En total han sido más de un centenar las nuevas propuestas recopiladas entre la ciudadanía participante.

Las asambleas con más asistencia han sido las celebradas en Goikolarra y San José. El perfil del público asistente a estas reuniones es heterogéneo, paritario entre hombres y mujeres, y relativamente desigual en edad, con más prevalencia en la franja comprendida entre los cuarenta y cinco y los setenta años. Destaca la tímida presencia de gente joven.

Las propuestas sugeridas a responsables municipales incluyen la mejora de alumbrado en algunas zonas del municipio al considerarse “deficiente o con iluminación de escasa potencia” e implementar medidas para controlar la excesiva velocidad a la que los vehículos circulan por las calles Bañuetaibar,  Landako, San Roque,  Landaburu, Félix Murga y desde Larrabe hasta la calle Mendiko. También reclaman que se controlen los vertidos al río y que se realice un buen uso, por parte de la ciudadanía, del servicio de recogida de voluminosos debido a que “hay personas que dejan durante varios días los objetos en la calle” a la espera del día de recogida fijado para el viernes.

Por otro lado, en el barrio de San Roque su vecindad traslada un problema con la presión del agua y en San José solicitan la colocación de un tablón con un corcho, que ya existía con anterioridad, para insertar pequeños anuncios en el barrio. Y en relación a la estación de Renfe, aunque no sea competencia del Ayuntamiento, se han aportado dos peticiones: una para que se habilite un baño en la propia estación y otra relacionada con la falta de accesibilidad a los convoyes de tren.

Próximos pasos

Una vez recogidas las sugerencias se procede al análisis de las mismas con los departamentos municipales implicados y su valoración técnica. Posteriormente, las propuestas técnicamente viables requieren de una evaluación presupuestaria y con todos los datos, se determina su posible realización. El cronograma establece, además, una nueva reunión con interlocutores de cada barrio hacia el mes de julio, con el objetivo de testar el estado de las peticiones y las actuaciones previstas.

En esta ronda con los barrios la ciudadanía ha podido valorar, a través de un cuestionario, la idoneidad sobre el mantenimiento de las reuniones periódicas con los barrios, la facilidad del contacto con el Ayuntamiento, la figura del Auzo-begilare “Observador de barrio” y la atención recibida por esta figura. La participación ha sido alta y la nota media obtenida supera el 8.