El 1 de octubre de 2015 ha entrado en vigor la nueva normativa sobre utilización de los sistemas de retención infantil homologados. Los niños y niñas de estatura igual o inferior a 135 centímetros deben viajar en los asientos traseros del vehículo, además de utilizar el sistema de retención infantil adecuado a su talla y peso. El cambio normativo está pensado para reforzar la protección de menores de dieciocho años, con estatura igual o inferior a 135 centímetros, cuando viajen en un vehículo de hasta nueve plazas, incluida la persona que conduce. La posibilidad de sufrir lesiones en caso de accidente es considerablemente menor en el asiento trasero del vehículo.

La obligación de que quienes son menores ocupen los asientos traseros admite tres excepciones: que el vehículo no disponga de asientos traseros, que éstos se encuentren ya ocupados por otros menores, o que no sea posible instalar en los asientos traseros todos los sistemas de retención infantil. Sólo en esos casos el niño o la niña podrá viajar en el asiento delantero, pero siempre utilizando el sistema de retención homologado a su talla y peso. En estos casos, si el vehículo dispone de airbag frontal, únicamente se podrán utilizar sistemas de retención orientados hacia atrás si el airbag ha sido desactivado.

Derecho a viajar con seguridad

No utilizar la silla adecuada para menores durante la circulación del vehículo pone en riesgo su seguridad, además de ser una falta grave. Al igual que las personas adultas, los niños y las niñas tienen derecho a viajar con un dispositivo de seguridad que les prevenga de sufrir lesiones en caso de accidente. Resulta necesario que cada niño o niña tenga y utilice debidamente un dispositivo de retención infantil en sus desplazamientos en vehículos. Su uso, en caso de accidente, reduce un 40% las lesiones mortales y un 70% la posibilidad de sufrir heridas graves.