“Qué es y porqué hacer el Documento de Voluntades Anticipadas” es el tema de la conferencia que se ofrecerá el 2 de noviembre, a partir de las 19:00 horas, en la Kultur Etxea de Amurrio. El ponente será Víctor Landa Petralanda, Médico de Familia y experto en duelo. Este primer encuentro se completará con una segunda sesión el 9 de noviembre, en el mismo lugar y hora, para que aquellas personas interesadas puedan realizar el trámite de hacer constar sus últimas voluntades a nivel sanitario.

Esta iniciativa está promovida desde el Centro de Salud de Amurrio, en coordinación con el Área Municipal de Bienestar Social. La muerte y todo lo relacionado con ésta es un tabú en nuestra sociedad, pero la realidad siempre se acaba imponiendo y en algún momento hay que enfrentarse a la misma. Hacer una cierta previsión sobre ese inevitable final puede aportar ventajas a quien lo hace, de tal modo que posiblemente su muerte se va a acercar a su idea de dignidad y además posibilitará un mejor duelo a sus seres queridos. “Estamos hablando de tratar de conseguir una buena vida, una buena muerte y un buen duelo. El Documento de Voluntades Anticipadas es un buen instrumento para ayudarnos a conseguir estos objetivos” explica el facultativo Víctor Landa.
De un modo más o menos claro, todas las personas desean el máximo de dignidad en el final de su vida, pero esto no siempre es así. “Posiblemente -contina Landa- si hiciésemos una cierta previsión, dejando claros nuestros deseos, las posibilidades de que se cumplan aumentarán enormemente. Pues bien, puestos en este contexto, no cabe duda de que el Documento de Voluntades Anticipadas (DVA) resulta una herramienta muy útil para ir definiendo, por lo menos en parte, cómo desearíamos que fuese ese final. Es verdad que a la hora de pensar en realizarlo, quizá la mayor dificultad reside en lo que significa, es decir, que vamos a plantearnos la muerte, nuestra muerte, o sea que estamos admitiendo que va a suceder”.
Ventajas
El Documento de Voluntades Anticipadas (DVA) tiene numerosas ventajas ya que “decidimos cómo queremos que sea el entorno de nuestra muerte, si se dan las circunstancias descritas en el documento. Pero incluso si no llegásemos a perder la capacidad de expresar nuestra voluntad, estamos estableciendo ya unos criterios personales de lo que consideramos un final de vida digno, que nos serán de gran utilidad” explica Víctor Landa Petralanda.
Otras utilidades de dicho documento son que “nos da cierta sensación de control sobre nuestra muerte, evitamos a nuestros seres queridos decisiones que pueden resultar duras, facilitamos el trabajo del equipo sanitario y nos permite hablar y normalizar la muerte con nuestros seres queridos y es así mismo una oportunidad para expresar nuestros deseos sobre otros aspectos importantes en el final de la vida, aunque no sean de orden sanitario y no formen parte del DVA” concluye el médico Víctor Landa.

QUÉ ES EL DOCUMENTO DE VOLUNTADES ANTICIPADAS (DVA)

Es un documento con instrucciones dirigidas al personal sanitario, de contenido legal, que se dejan para cuando una persona se encuentre en una situación en la que no puede expresar personalmente su voluntad y además esto sea en el final de su vida, como consecuencia de una enfermedad incurable avanzada, sin expectativas razonables de recuperación, que en un plazo breve conduzca inevitablemente a su muerte.
Se contemplan en él cuatro aspectos:
1. La limitación del esfuerzo terapéutico, es decir, qué tratamientos acepta o rechaza si estuviese en esa situación.
2. Los Cuidados Paliativos que desea recibir, priorizando el bienestar sobre la prolongación de la vida y admitiendo o no la sedación como una posible ayuda si es necesaria.
3. Se pueden añadir otros deseos como el lugar de la muerte (en casa, hospital, residencia,…), la asistencia religiosa, donación de órganos…
4. En algunos documentos se añade un apartado referido a la eutanasia, en el sentido de expresar el deseo de que sea aplicada en esta situación descrita, cuando se legalice.
Es posible que este documento nunca sea necesario porque las circunstancias de la muerte sean diferentes a las previstas (muertes súbitas, accidentes o enfermedades con un desenlace final rápido), pero en cualquier caso, plantearnos esta posibilidad resulta de gran importancia ya que nos abre las puertas a pensar y hacer una cierta previsión de otros aspectos relacionados con nuestra muerte.