El equipo arqueológico, dirigido por Josu Santamarina Otaola (UPV/EHU), ha retomado nuevamente la investigación en el frente vasco de la Guerra Civil en el monte San Pedro de Beraza, entre Amurrio y Orduña. Se trata de la cuarta y última campaña de esta primera fase que, además, incluirá la adecuación de un itinerario a pie. En la actualidad, se está llevando a cabo la cuarta campaña de las excavaciones arqueológicas que, una vez terminada, dará por concluida la primera gran fase de estudio en la zona. Los trabajos en San Pedro de Beraza comenzaron en 2016 y han consistido en prospectar en el monte para posteriormente topografiar y mapear todas las construcciones de la guerra, pero también excavar cuatro bunkers y más de 100 metros de trincheras y refugios. Estas excavaciones han permitido conocer con gran detalle tanto la vida cotidiana en el frente, como los combates que tuvieron lugar aquí. Las excavaciones de este año pretenden profundizar aún más en este conocimiento arqueológico.

Las excavaciones llevadas a cabo en las campañas desarrolladas en 2016, 2017 y 2018 han permitido realizar hallazgos de piezas clave que ayudan a datar el área en la que se está trabajando con una precisión absoluta.  En cada una de las excavaciones se llegan a documentar más de 1.000 piezas arqueológicas que posteriormente son estudiadas de forma individualizada y exhaustiva.

En 2016 y 2017 se localizaron cientos de casquillos procedentes de países como Estados Unidos, México, Francia, Alemania, Checoslovaquia o Gran Bretaña, entre otros. Una evidencia clara del carácter internacional del conflicto. También hubo hallazgos de carácter civil como monedas y hasta una chapa con valor de 10 céntimos de la Cooperativa de Consumo La Esperanza de Vitoria-Gasteiz.

Uno de los hallazgos más sorprendentes de las campañas llevadas a cabo fue la de un ejemplar del diario Euskadi, órgano de prensa de Partido Nacionalista Vasco en la época. Fueron encontrados unos fragmentos de papel que una vez restaurados permitieron identificar que se trataba de un ejemplar del 5 de mayo de 1937. Por su parte, en la campaña desarrollada en 2018, tuvo lugar el hallazgo más especial a nivel de reconstrucción de una biografía silenciada y olvidada. Se encontró una placa identificativa de miliciano Manuel Mogrovejo Arnaiz, un joven de Amorebieta, combatiente en San Pedro y que más tarde logró superar el Holocausto nazi.

Itinerario de la Memoria

Junto con el proyecto de excavación se va a llevar a cabo la puesta en valor del entorno San Pedro de Beraza, así como su entorno paisajístico, con la creación de un itinerario a pie de aproximadamente 2 kilómetros para que la ciudadanía pueda disfrutar de este entorno. Se creará un Itinerario de la Memoria que a través de la colocación de paneles informativos permitirá que las personas visitantes puedan conocer toda la información obtenida en las diferentes campañas de excavación llevadas a cabo.

Este año, debido a la Covid-19, no se podrán desarrollar como en años anteriores las charlas, talleres y visitas guiadas, pero se atenderá a cualquier persona interesada en conocer las excavaciones, que finalizarán el 9 de noviembre. Las personas que quieran acercarse deberán hacerlo de forma escalonada y cumpliendo las medidas de seguridad establecidas por las autoridades sanitarias.

Los trabajos arqueológicos cuentan una vez más con la financiación de los Ayuntamientos de Amurrio y Orduña, así como con el apoyo local de la Asociación Etnográfica Aztarna y los concejos de Aloria, Lezama y Uzkiano. Además, cuenta con la colaboración de Gogora, Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos. Por su parte, la dirección del proyecto arqueológico es de Josu Santamarina, arqueólogo, investigador en el Grupo de Investigación en Patrimonio Construido (CPAC) UPV/EHU.

san pedro