Hace cincuenta y un años Sor Ettorina Montani, religiosa del Colegio Virgen Niña, llegaba a Amurrio procedente de Italia, era un día de septiembre de 1967. A lo largo de todos estos años ha dedicado su vida en múltiples tareas como educadora en el colegio, catequista, superiora de la comunidad, animadora del coro parroquial…  Una larga  historia por la que han pasado generaciones de niños y niñas, jóvenes, adultos…  Desde el propio centro educativo manifiestan que “Sor Ettorina deja en cada uno de nosotros un precioso testimonio como hermana de Caridad”.


Ahora ha regresado a Italia, cierra esta etapa de su vida para emprender una nueva, junto a otras hermanas de la Virgen Niña… “Pero  el suyo  no quiere ser un adiós, su recuerdo seguirá aquí  impregnando las aulas, los pasillos y el patio del colegio, la guardería, la capilla, las calles de este pueblo, la parroquia, el coro … Porque su labor, su trabajo, su entrega, han dejado huellas en toda la comunidad de la Virgen Niña y en el pueblo de Amurrio. Por eso y por mucho más  gracias  Sor Ettorina y  ¡hasta siempre!” concluyen desde el Colegio Virgen Niña de Amurrio.