Con la llegada del 1 de noviembre muchas familias amurrioarras acuden cada año al Cementerio Municipal con motivo de la festividad de Todos los Santos. Familiares y allegados de las personas difuntas limpian nichos, sepulturas y panteones y colocan adornos florales, en recuerdo especial de sus seres queridos fallecidos. En este año, se hace un especial llamamiento a la responsabilidad de todos y todas ante la situación sanitaria por la Covid-19.